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¡Locos por el rape!

En las oscuras profundidades del océano, donde la luz apenas se atreve a penetrar, habita un peculiar habitante marino: el rape. Este pez perteneciente a la familia de los Lófidos puede no ganar el concurso…

En las oscuras profundidades del océano, donde la luz apenas se atreve a penetrar, habita un peculiar habitante marino: el rape. Este pez perteneciente a la familia de los Lófidos puede no ganar el concurso de belleza marina, pero su apariencia única esconde una carne apreciada que lo convierte en un verdadero tesoro.

El físico del rape podría describirse como “raro” a simple vista, pero cada rasgo peculiar está adaptado para asegurar su supervivencia en el intrigante mundo subacuático. Para protegerse de posibles depredadores, el rape cuenta con espinas estratégicamente ubicadas en la cabeza, aletas dorsales y ventrales. Sus huesos delgados y flexibles le permiten abrir ampliamente la boca para engullir presas, incluso del doble de su tamaño. Un detalle notable presente solo en las hembras es una espina dorsal que se extiende sobre la boca, similar a una caña de pescar, con una trampa luminosa en la punta utilizada como anzuelo para atraer presas.

Estos curiosos habitantes del océano, que generalmente exhiben tonos de gris oscuro y marrón, pueden encontrarse en las profundidades del océano Atlántico y el Antártico, hasta 1500 metros bajo la superficie. Con tamaños que oscilan entre los 20 centímetros y un metro de longitud, la mayoría mide menos de 30 centímetros, y su peso varía entre 1,5 kg y 2,5 kg, aunque excepciones notables pueden alcanzar los 50 kg.

Con más de 200 especies de rape identificadas, algunas de las más comunes incluyen el rape blanco, que habita en aguas saladas. Su carne, suave y deliciosa, lo convierte en un auténtico manjar. La cabeza del rape, a menudo subestimada, se utiliza en la elaboración de diversos caldos, añadiendo un toque de sabor único a las preparaciones culinarias.

En conclusión, aunque el rape pueda no ser el pez más atractivo visualmente, su fascinante adaptación y la exquisitez de su carne lo convierten en una joya oculta de las profundidades marinas. La próxima vez que te aventures en el mundo de la cocina marina desde Bálamo no dejes pasar la oportunidad de probar nuestro rape. ¡Haz tu reserva haciendo click aquí!

¡Locos por el rape!

En las oscuras profundidades del océano, donde la luz apenas se atreve a penetrar, habita un peculiar habitante marino: el rape. Este pez perteneciente a la familia de los Lófidos puede no ganar el concurso de belleza marina, pero su apariencia única esconde una carne apreciada que lo convierte en un verdadero tesoro.

En las oscuras profundidades del océano, donde la luz apenas se atreve a penetrar, habita un peculiar habitante marino: el rape. Este pez perteneciente a la familia de los Lófidos puede no ganar el concurso de belleza marina, pero su apariencia única esconde una carne apreciada que lo convierte en un verdadero tesoro.

El físico del rape podría describirse como “raro” a simple vista, pero cada rasgo peculiar está adaptado para asegurar su supervivencia en el intrigante mundo subacuático. Para protegerse de posibles depredadores, el rape cuenta con espinas estratégicamente ubicadas en la cabeza, aletas dorsales y ventrales. Sus huesos delgados y flexibles le permiten abrir ampliamente la boca para engullir presas, incluso del doble de su tamaño. Un detalle notable presente solo en las hembras es una espina dorsal que se extiende sobre la boca, similar a una caña de pescar, con una trampa luminosa en la punta utilizada como anzuelo para atraer presas.

Estos curiosos habitantes del océano, que generalmente exhiben tonos de gris oscuro y marrón, pueden encontrarse en las profundidades del océano Atlántico y el Antártico, hasta 1500 metros bajo la superficie. Con tamaños que oscilan entre los 20 centímetros y un metro de longitud, la mayoría mide menos de 30 centímetros, y su peso varía entre 1,5 kg y 2,5 kg, aunque excepciones notables pueden alcanzar los 50 kg.

Con más de 200 especies de rape identificadas, algunas de las más comunes incluyen el rape blanco, que habita en aguas saladas. Su carne, suave y deliciosa, lo convierte en un auténtico manjar. La cabeza del rape, a menudo subestimada, se utiliza en la elaboración de diversos caldos, añadiendo un toque de sabor único a las preparaciones culinarias.

En conclusión, aunque el rape pueda no ser el pez más atractivo visualmente, su fascinante adaptación y la exquisitez de su carne lo convierten en una joya oculta de las profundidades marinas. La próxima vez que te aventures en el mundo de la cocina marina desde Bálamo no dejes pasar la oportunidad de probar nuestro rape. ¡Haz tu reserva haciendo click aquí!

Horario:
De lunes a jueves y domingos 12:00 a 00:00.

Viernes de 12:00 a 2.00.

Sábados de 12:00 a 3.00.

Apertura cocina 13:00

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