Siempre hemos oído hablar de dos tipos de pescados, el azul y el blanco. ¿Sabes en qué se diferencian? ¡Te lo explicamos en el post de hoy!

Cada uno de ellos nos aporta diferentes beneficios y valores nutricionales. La diferencia fundamental entre estos dos tipos de pescados reside en la cantidad de grasa que podamos encontrar en su carne.

En el caso de los pescados azules, su contenido en grasa supera el 5%, es decir, por cada 100 gramos de carne comestible tienen más de 5 gramos de grasa. Su aleta tiene forma de flecha. Algunos ejemplos que además puedes encontrar en Bálamo son: el cazón y el boquerón. 

Sin embargo, en lo que respecta a los pescados blancos, su nivel de grasa siempre suele ser inferior al 5%, siendo un pescado más ligero y de fácil digestión. Entre los diferentes aportes nutricionales del pescado blanco destaca el alto índice de proteínas, sales minerales y gelatina. Además, todos ellos son ricos en vitamina B.  Su aleta es plana o redondeada. Los que tenemos en Bálamo son:  el rodaballo, el rape, el bacalao, la merluza y dentro de poco vamos a introducir corvina.

Si solo nos centramos en la cantidad de grasa que proporciona el pescado, podemos pensar que los pescados azules no son muy recomendables en nuestra dieta. Sin embargo, nos aportan ácidos grasos insaturados omega 3 que son imprescindibles para el buen funcionamiento de nuestro corazón.

Por tanto, es importante buscar el equilibrio entre las diferentes clases de pescado que comemos ya que cada uno nos aporta unos nutrientes diferentes a nuestro cuerpo y nos ayuda a mantenernos sanos por dentro.

En Bálamo tenemos una gran variedad y todos están buenísimos. Qué te parece si vienes y eliges el que más te guste 😉

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