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Piparras, el aperitivo de temporada que sabe a verano

Aunque hoy es posible encontrarlas durante buena parte del año, es entre finales de primavera y los meses de verano cuando las piparras frescas alcanzan su máximo esplendor. Es en esta época cuando se recolectan más tiernas, conservando toda su textura y ese sabor que las convierte en uno de los aperitivos más característicos del verano.

En Bálamo nos gusta trabajar con productos cuando están en su mejor momento. Por eso, durante estos meses, las piparras forman parte de nuestra propuesta gastronómica.

Las piparras son una variedad de guindilla originaria del País Vasco, fácilmente reconocible por su forma alargada y su color verde intenso.

Cuando se consumen frescas destacan por su textura tierna y un sabor muy agradable. La mayoría apenas pican, aunque quienes las conocen bien saben que, de vez en cuando, alguna puede sorprender con un picante mucho más intenso. Ese pequeño factor sorpresa también forma parte de su personalidad.

Como ocurre con muchas frutas y verduras, disfrutar de las piparras en su temporada natural marca la diferencia. Es precisamente durante los meses de verano cuando ofrecen su mejor textura y todo su potencial gastronómico. Apostar por productos de temporada no solo significa consumir alimentos en su mejor momento, sino también disfrutar de sabores más auténticos y naturales.

Por eso, en Bálamo creemos que el verano es el momento perfecto para dar protagonismo a este producto.

Aunque muchas personas asocian las piparras a las conservas o a los aperitivos tradicionales, en Bálamo hemos elegido disfrutarlas de una forma diferente. Las servimos recién fritas, consiguiendo un exterior ligeramente crujiente y un interior muy tierno que mantiene toda la esencia de este producto de temporada.

El resultado es un aperitivo ligero, sabroso y perfecto para compartir antes de la comida… aunque también es de esos platos que desaparecen de la mesa casi sin darte cuenta. Y es que no es casualidad que exista una expresión muy popular para definirlas: «se comen como pipas».

Las piparras fritas combinan especialmente bien con muchos de los platos que forman parte de la cocina mediterránea. Su textura y su sabor hacen que sean un magnífico acompañamiento para los pescados, los mariscos y otras especialidades del mar, aportando un contraste que realza aún más el producto sin restarle protagonismo.

También son una excelente opción para abrir el apetito mientras llega el resto de la comida, acompañadas de una cerveza bien fría o una copa de vino.

Muchas veces, los mejores platos nacen de los ingredientes más sencillos cuando se disfrutan en el momento adecuado.

 

En Bálamo, te ayudamos a fabricar momentos. Haz tu reserva aquí

Piparras, el aperitivo de temporada que sabe a verano

Aunque hoy es posible encontrarlas durante buena parte del año, es entre finales de primavera y los meses de verano cuando las piparras frescas alcanzan su máximo esplendor. Es en esta época cuando se recolectan más tiernas, conservando toda su textura y ese sabor que las convierte en uno de los aperitivos más característicos del verano.

En Bálamo nos gusta trabajar con productos cuando están en su mejor momento. Por eso, durante estos meses, las piparras forman parte de nuestra propuesta gastronómica.

Las piparras son una variedad de guindilla originaria del País Vasco, fácilmente reconocible por su forma alargada y su color verde intenso.

Cuando se consumen frescas destacan por su textura tierna y un sabor muy agradable. La mayoría apenas pican, aunque quienes las conocen bien saben que, de vez en cuando, alguna puede sorprender con un picante mucho más intenso. Ese pequeño factor sorpresa también forma parte de su personalidad.

Como ocurre con muchas frutas y verduras, disfrutar de las piparras en su temporada natural marca la diferencia. Es precisamente durante los meses de verano cuando ofrecen su mejor textura y todo su potencial gastronómico. Apostar por productos de temporada no solo significa consumir alimentos en su mejor momento, sino también disfrutar de sabores más auténticos y naturales.

Por eso, en Bálamo creemos que el verano es el momento perfecto para dar protagonismo a este producto.

Aunque muchas personas asocian las piparras a las conservas o a los aperitivos tradicionales, en Bálamo hemos elegido disfrutarlas de una forma diferente. Las servimos recién fritas, consiguiendo un exterior ligeramente crujiente y un interior muy tierno que mantiene toda la esencia de este producto de temporada.

El resultado es un aperitivo ligero, sabroso y perfecto para compartir antes de la comida… aunque también es de esos platos que desaparecen de la mesa casi sin darte cuenta. Y es que no es casualidad que exista una expresión muy popular para definirlas: «se comen como pipas».

Las piparras fritas combinan especialmente bien con muchos de los platos que forman parte de la cocina mediterránea. Su textura y su sabor hacen que sean un magnífico acompañamiento para los pescados, los mariscos y otras especialidades del mar, aportando un contraste que realza aún más el producto sin restarle protagonismo.

También son una excelente opción para abrir el apetito mientras llega el resto de la comida, acompañadas de una cerveza bien fría o una copa de vino.

Muchas veces, los mejores platos nacen de los ingredientes más sencillos cuando se disfrutan en el momento adecuado.

 

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Horario:
De lunes a jueves y domingos 12:00 a 00:00.

Viernes de 12:00 a 2.00.

Sábados de 12:00 a 3.00.

Apertura cocina 13:00

Calle Cooperación 11, 28922 Alcorcón Madrid.

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