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Reservados

El arte de cocinar y comer vieiras

La vieira es una de las joyas de nuestra carta y un clásico en cualquier mesa cuando se busca celebrar algo especial. Su textura suave y ese sabor a mar conquistan a casi todo el…

La vieira es una de las joyas de nuestra carta y un clásico en cualquier mesa cuando se busca celebrar algo especial. Su textura suave y ese sabor a mar conquistan a casi todo el mundo. Ahora bien, para sacarle todo el partido en la cocina o disfrutarla de verdad en la mesa, hay unos cuantos detalles de su preparación y consumo que cambian por completo el resultado final.

Sabor, textura y técnica

Si te fijas en una vieira limpia, ves dos partes muy claras. Por un lado está el medallón blanco central, de carne firme y limpia; por otro, esa especie de medialuna de tono rojizo o anaranjado que llamamos coral. Lo interesante es que saben a cosas totalmente distintas:

  • El taco blanco es suave, mantecoso y ligeramente dulce.
  • El coral, en cambio, concentra un golpe de mar mucho más potente y salado.

En la cocina profesional a veces se separan para hacer salsas o cremas concentradas, aunque servirlos juntos en el mismo bocado permite jugar con ese contraste de intensidades.

Al preparar vieiras a la plancha, el error más común es pasarlas a la sartén sin secarlas previa y concienzudamente con papel absorbente. Como acumulan mucha agua, si entran húmedas se cuecen en su propio jugo, quedando duras y sin costra. El secreto radica en secarlas bien y cocinarlas en una plancha humeante con unas gotas de aceite durante apenas minuto y medio por cara, logrando que la superficie se dore rápido mientras el centro permanece tierno y jugoso.

Por otra parte, aunque la mayoría de la gente está acostumbrada a comerlas pasadas por la plancha o al horno con un poco de ajo y perejil, la vieira fresca de buena calidad también funciona de maravilla sin recibir calor. Cortada muy fina en carpaccio o marinada unos minutos en lima para un tiradito, cambia por completo. Al ponerle un chorro de cítrico, el ácido cambia ligeramente el color de la carne —de blanca translúcida a un tono más opaco— y le da una firmeza distinta sin perder nada de ternura.

Qué beber para no tapar su sabor

Al ser un marisco graso y meloso, la elección de la bebida cuenta mucho. Un vino tinto con mucho cuerpo o madera taparía la finura del marisco y dejaría un regusto metálico poco agradable en la boca.

Lo que mejor le va es la acidez limpia de un buen blanco joven —un Albariño o un Godello son apuestas seguras— porque corta esa sensación untuosa y deja la boca fresca. Otra combinación que no falla son las burbujas finas de un Cava o Champagne, que limpian el paladar tras cada bocado para volver a empezar.

 

Cómo nos gusta prepararlas en Bálamo

Saber cuándo retirar la sartén del fuego, buscar piezas de buen tamaño y tratarlas con el respeto que merece el producto de lonja es nuestro día a día. En Bálamo Restaurante nos gusta que el marisco hable por sí solo, sin artificios innecesarios.

Si te apetece probarlas en su punto justo de cocción, te esperamos en nuestro local de Alcorcón para disfrutar de una buena comida en un espacio amplio y pensado para compartir con la familia o los amigos.

 

El arte de cocinar y comer vieiras

La vieira es una de las joyas de nuestra carta y un clásico en cualquier mesa cuando se busca celebrar algo especial. Su textura suave y ese sabor a mar conquistan a casi todo el mundo.

La vieira es una de las joyas de nuestra carta y un clásico en cualquier mesa cuando se busca celebrar algo especial. Su textura suave y ese sabor a mar conquistan a casi todo el mundo. Ahora bien, para sacarle todo el partido en la cocina o disfrutarla de verdad en la mesa, hay unos cuantos detalles de su preparación y consumo que cambian por completo el resultado final.

Sabor, textura y técnica

Si te fijas en una vieira limpia, ves dos partes muy claras. Por un lado está el medallón blanco central, de carne firme y limpia; por otro, esa especie de medialuna de tono rojizo o anaranjado que llamamos coral. Lo interesante es que saben a cosas totalmente distintas:

  • El taco blanco es suave, mantecoso y ligeramente dulce.
  • El coral, en cambio, concentra un golpe de mar mucho más potente y salado.

En la cocina profesional a veces se separan para hacer salsas o cremas concentradas, aunque servirlos juntos en el mismo bocado permite jugar con ese contraste de intensidades.

Al preparar vieiras a la plancha, el error más común es pasarlas a la sartén sin secarlas previa y concienzudamente con papel absorbente. Como acumulan mucha agua, si entran húmedas se cuecen en su propio jugo, quedando duras y sin costra. El secreto radica en secarlas bien y cocinarlas en una plancha humeante con unas gotas de aceite durante apenas minuto y medio por cara, logrando que la superficie se dore rápido mientras el centro permanece tierno y jugoso.

Por otra parte, aunque la mayoría de la gente está acostumbrada a comerlas pasadas por la plancha o al horno con un poco de ajo y perejil, la vieira fresca de buena calidad también funciona de maravilla sin recibir calor. Cortada muy fina en carpaccio o marinada unos minutos en lima para un tiradito, cambia por completo. Al ponerle un chorro de cítrico, el ácido cambia ligeramente el color de la carne —de blanca translúcida a un tono más opaco— y le da una firmeza distinta sin perder nada de ternura.

Qué beber para no tapar su sabor

Al ser un marisco graso y meloso, la elección de la bebida cuenta mucho. Un vino tinto con mucho cuerpo o madera taparía la finura del marisco y dejaría un regusto metálico poco agradable en la boca.

Lo que mejor le va es la acidez limpia de un buen blanco joven —un Albariño o un Godello son apuestas seguras— porque corta esa sensación untuosa y deja la boca fresca. Otra combinación que no falla son las burbujas finas de un Cava o Champagne, que limpian el paladar tras cada bocado para volver a empezar.

 

Cómo nos gusta prepararlas en Bálamo

Saber cuándo retirar la sartén del fuego, buscar piezas de buen tamaño y tratarlas con el respeto que merece el producto de lonja es nuestro día a día. En Bálamo Restaurante nos gusta que el marisco hable por sí solo, sin artificios innecesarios.

Si te apetece probarlas en su punto justo de cocción, te esperamos en nuestro local de Alcorcón para disfrutar de una buena comida en un espacio amplio y pensado para compartir con la familia o los amigos.

 

Horario:
De lunes a jueves y domingos 12:00 a 00:00.

Viernes de 12:00 a 2.00.

Sábados de 12:00 a 3.00.

Apertura cocina 13:00

Calle Cooperación 11, 28922 Alcorcón Madrid.

Estamos en Alcorcón

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28922 Madrid.

Parking Gratuito

Horario

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Viernes de 12:00 a 2.00.

Sábados de 12:00 a 3.00.

Apertura cocina 13:00