loader image
Celebra tu evento

El origen de algunos de los platos más famosos de la cocina española

La cocina española está llena de recetas que forman parte de nuestro día a día. Platos que encontramos en restaurantes, bares y hogares de todo el país y que, con el paso del tiempo, se han convertido en auténticos símbolos de nuestra cocina.

Sin embargo, detrás de muchas de estas recetas existen historias curiosas, leyendas y orígenes que no todo el mundo conoce.

Hoy repasamos la historia de algunos de los platos más populares de la gastronomía española.

Gambas al ajillo: el sabor de las tabernas madrileñas

Pocas recetas representan mejor el placer de compartir que unas gambas al ajillo recién hechas.

Aunque hoy se consumen en toda España, muchos historiadores gastronómicos sitúan su popularización en las tabernas y mesones de Madrid durante el siglo XX.

Su éxito radica precisamente en su sencillez: gambas, ajo, aceite de oliva y una guindilla. Cuatro ingredientes capaces de crear uno de los platos más reconocibles de nuestra cocina.

Y si hay algo tan importante como las propias gambas, es el aceite que queda en el plato. Porque todos sabemos que, cuando las gambas se terminan, empieza otro ritual, que es mojar pan hasta dejarlo limpio.

Pulpo a feira: una tradición nacida en las ferias gallegas

El pulpo a feira es uno de los grandes emblemas gastronómicos de Galicia.

Su nombre procede precisamente de las ferias y mercados tradicionales donde se servía este producto desde hace siglos. Los pulpeiros y pulpeiras viajaban de pueblo en pueblo cocinando el pulpo en grandes ollas de cobre para venderlo durante las jornadas festivas.

La receta apenas ha cambiado con el tiempo: pulpo cocido, aceite de oliva, pimentón y sal gruesa.

Una demostración de que, cuando la materia prima es excelente, no hace falta mucho más.

Ensaladilla rusa: un plato internacional con alma de cocina española

Aunque hoy forma parte de cualquier barra española, la ensaladilla rusa no nació en nuestro país.

Su origen se atribuye al cocinero Lucien Olivier, que trabajaba en Moscú durante el siglo XIX. La receta original era mucho más compleja y sofisticada que la que conocemos actualmente.

Con el paso del tiempo, la elaboración fue simplificándose y adaptándose a los ingredientes disponibles en cada lugar.

En España encontró una segunda vida y terminó convirtiéndose en uno de los aperitivos más queridos de nuestra gastronomía, especialmente durante los meses de verano.

Tortilla de patata: una receta sencilla convertida en símbolo nacional

Pocas discusiones generan más debate que una tortilla de patata.

¿Con cebolla o sin cebolla?

Lo que sí parece claro es que su origen se remonta al siglo XVIII o principios del XIX, cuando las patatas comenzaron a popularizarse en la alimentación de la población.

La combinación de huevos y patatas permitía crear un plato económico, nutritivo y fácil de preparar.

Con el tiempo, la tortilla dejó de ser una receta humilde para convertirse en uno de los grandes iconos de la cocina española, admirada dentro y fuera de nuestras fronteras.

Croquetas: de aprovechar las sobras a convertirse en un arte

Las croquetas tampoco nacieron en España. Su origen se encuentra en Francia, donde comenzaron a elaborarse durante el siglo XVIII.

Sin embargo, pocos países las han adoptado con tanto entusiasmo como el nuestro.

Lo que empezó siendo una forma inteligente de aprovechar restos de carne, pescado o cocido terminó evolucionando hasta convertirse en una auténtica especialidad gastronómica.

Hoy encontramos croquetas de todo tipo, aunque las más valoradas siguen teniendo algo en común: una bechamel cremosa y una cobertura perfectamente crujiente.

 

Muchas veces disfrutamos de estos platos sin pensar en todo el recorrido que han realizado hasta llegar a nuestras mesas.

Recetas que nacieron en tabernas, ferias, mercados o cocinas familiares y que han conseguido sobrevivir al paso del tiempo gracias a algo muy sencillo: siguen gustando tanto como el primer día.

Porque la gastronomía no solo alimenta. También cuenta historias. Y algunas de las mejores historias se siguen contando alrededor de una buena mesa y si es de Bálamo Restaurante, mucho mejor.

 

El origen de algunos de los platos más famosos de la cocina española

La cocina española está llena de recetas que forman parte de nuestro día a día. Platos que encontramos en restaurantes, bares y hogares de todo el país y que, con el paso del tiempo, se han convertido en auténticos símbolos de nuestra cocina.

Sin embargo, detrás de muchas de estas recetas existen historias curiosas, leyendas y orígenes que no todo el mundo conoce.

Hoy repasamos la historia de algunos de los platos más populares de la gastronomía española.

Gambas al ajillo: el sabor de las tabernas madrileñas

Pocas recetas representan mejor el placer de compartir que unas gambas al ajillo recién hechas.

Aunque hoy se consumen en toda España, muchos historiadores gastronómicos sitúan su popularización en las tabernas y mesones de Madrid durante el siglo XX.

Su éxito radica precisamente en su sencillez: gambas, ajo, aceite de oliva y una guindilla. Cuatro ingredientes capaces de crear uno de los platos más reconocibles de nuestra cocina.

Y si hay algo tan importante como las propias gambas, es el aceite que queda en el plato. Porque todos sabemos que, cuando las gambas se terminan, empieza otro ritual, que es mojar pan hasta dejarlo limpio.

Pulpo a feira: una tradición nacida en las ferias gallegas

El pulpo a feira es uno de los grandes emblemas gastronómicos de Galicia.

Su nombre procede precisamente de las ferias y mercados tradicionales donde se servía este producto desde hace siglos. Los pulpeiros y pulpeiras viajaban de pueblo en pueblo cocinando el pulpo en grandes ollas de cobre para venderlo durante las jornadas festivas.

La receta apenas ha cambiado con el tiempo: pulpo cocido, aceite de oliva, pimentón y sal gruesa.

Una demostración de que, cuando la materia prima es excelente, no hace falta mucho más.

Ensaladilla rusa: un plato internacional con alma de cocina española

Aunque hoy forma parte de cualquier barra española, la ensaladilla rusa no nació en nuestro país.

Su origen se atribuye al cocinero Lucien Olivier, que trabajaba en Moscú durante el siglo XIX. La receta original era mucho más compleja y sofisticada que la que conocemos actualmente.

Con el paso del tiempo, la elaboración fue simplificándose y adaptándose a los ingredientes disponibles en cada lugar.

En España encontró una segunda vida y terminó convirtiéndose en uno de los aperitivos más queridos de nuestra gastronomía, especialmente durante los meses de verano.

Tortilla de patata: una receta sencilla convertida en símbolo nacional

Pocas discusiones generan más debate que una tortilla de patata.

¿Con cebolla o sin cebolla?

Lo que sí parece claro es que su origen se remonta al siglo XVIII o principios del XIX, cuando las patatas comenzaron a popularizarse en la alimentación de la población.

La combinación de huevos y patatas permitía crear un plato económico, nutritivo y fácil de preparar.

Con el tiempo, la tortilla dejó de ser una receta humilde para convertirse en uno de los grandes iconos de la cocina española, admirada dentro y fuera de nuestras fronteras.

Croquetas: de aprovechar las sobras a convertirse en un arte

Las croquetas tampoco nacieron en España. Su origen se encuentra en Francia, donde comenzaron a elaborarse durante el siglo XVIII.

Sin embargo, pocos países las han adoptado con tanto entusiasmo como el nuestro.

Lo que empezó siendo una forma inteligente de aprovechar restos de carne, pescado o cocido terminó evolucionando hasta convertirse en una auténtica especialidad gastronómica.

Hoy encontramos croquetas de todo tipo, aunque las más valoradas siguen teniendo algo en común: una bechamel cremosa y una cobertura perfectamente crujiente.

 

Muchas veces disfrutamos de estos platos sin pensar en todo el recorrido que han realizado hasta llegar a nuestras mesas.

Recetas que nacieron en tabernas, ferias, mercados o cocinas familiares y que han conseguido sobrevivir al paso del tiempo gracias a algo muy sencillo: siguen gustando tanto como el primer día.

Porque la gastronomía no solo alimenta. También cuenta historias. Y algunas de las mejores historias se siguen contando alrededor de una buena mesa y si es de Bálamo Restaurante, mucho mejor.

 

Horario:
De lunes a jueves y domingos 12:00 a 00:00.

Viernes de 12:00 a 2.00.

Sábados de 12:00 a 3.00.

Apertura cocina 13:00

Calle Cooperación 11, 28922 Alcorcón Madrid.

Estamos en Alcorcón

Calle Cooperación 11
28922 Madrid.

Parking Gratuito

Horario

De lunes a jueves y domingos 12:00 a 00:00.

Viernes de 12:00 a 2.00.

Sábados de 12:00 a 3.00.

Apertura cocina 13:00