Como muchos de vosotros sabéis, al acceder a nuestra carta a través del código QR, veis que cada plato tiene marcado uno o varios iconos de alérgenos. Esto, más allá de ser un tema obligatorio en restauración, es la mejor manera de que nuestros clientes puedan disfrutar de los distintos platos de la oferta gastronómica de Bálamo de la forma más segura para su salud.

Pero… ¿conoces bien qué significa cada icono?

A pesar de ser imágenes sencillas de entender, nos encontramos en algunos casos con comensales que nos piden saber a qué corresponde cada uno. Por eso, hemos decidido dedicar este post a explicar bien su significado. De esta manera cuando vengas a disfrutar a Bálamo sabrás qué puedes pedir según tus gustos y necesidades.

Hay 14 iconos de alérgenos que suelen estar en las cartas de los restaurantes. Pero vamos a empezar explicando, para quien no lo sepa que es un alérgeno. Es un componente de un alimento que provoca, en quienes son alérgicos, una reacción de hipersensibilidad, ya sea al tocarlo o ingerirlo, o incluso al olerlo.

Muchos confundimos la alergia, con la intolerancia alimentaria, y no es lo mismo. La intolerancia, en realidad, es la dificultad de digerir que puede llegar a tener nuestro organismo algunos alimentos. Es mucho menos grave, aunque molesta.

Estos son los 14 iconos de alérgenos que puedes encontrar y su explicación:

Este símbolo indica que ese alimento es un crustáceo o tiene trazas de crustáceo: gambas, cangrejos, langostas, cigalas, bogavante, centollo, nécora, percebe, buey de mar, cangrejo de mar, etc.

Este símbolo indica que el alimento es un molusco o tiene trazas de molusco: mejillones, ostras, almejas, caracoles, bígaros, calamar, sepia, pulpo, etc.

Pescado o productos elaborados a base de pescado. Como curiosidad se puede ser alérgico a distintos pescados y a otros no. Los más habituales que causan alergia son: anchoa, abadejo, salmón, trucha, bacalao y merluza.

Gluten: el gluten es uno de los alérgenos más comunes. Lo podemos encontrar en la semilla de algunos cereales, concretamente en el trigo, cebada y centeno, y productos elaborados con estos granos.

Huevo: la alergia al huevo es más normal en niños que en adultos. Se puede tener alergia a la clara o a la yema o a las dos partes por igual. En cualquier caso, lo ideal es no consumir productos que lo contengan.

Cacahuetes: su alergia es una de las más comunes y peligrosa. En este caso hay muchos productos que pueden tener trazas de cacahuetes, sobre todo en postres, bombones, barritas energéticas, etc.

Soja: en este caso, aunque sus síntomas no suelen ser graves, es cierto que hay muchos alimentos que pueden llevar soja: como carne, galletas, bollería, atún en lata, cualquier alimento que lleve proteína vegetal texturizada, etc.

Leche: como ya hemos dicho anteriormente, no es lo mismo alergia que intolerancia a la lactosa. En este caso, hay muchos productos procesados que pueden tener trazas de leche, desde las golosinas a bollería horneada, a carnes procesadas, etc

Frutos secos: almendras, nueces, anacardos, pistachos (alfóncigos), pecanas, nueces de macadamia, etc. como curiosidad se puede tener alergia a un único fruto seco y poder comer los demás. Aún así se recomienda que, si pone en el etiquetado trazas de frutos secos en general, no se ingiera.

Apio y productos derivados: este producto, aunque no lo parezca está presente en mucho otros productos como: caldos, ensaladas, carnes procesadas, algunas bebidas, salsas, platos precocinados, caramelos, gelatinas, chicles, etc.

Mostaza: La alergia a la mostaza es la más común de las alergias a especias, por lo que es conveniente tener especial cuidado al comer aderezos, aliños, adobos, sopas y especias. Especial cuidado con el curry o el kétchup.

Sésamo: Los granos de sésamo pueden estar presentes en algunos dulces y galletas, etc.

Anhídrido sulfuroso o sulfitos: suelen utilizarse como conservante de los alimentos, y pueden estar presente en galletas, siropes, vinos, patatas fritas de bolsa, cervezas, mermeladas, etc. en forma de conservantes. Aunque se pueden dar también de forma natural en alimentos fermentados. Especial cuidado si ves algún tipo de conservante del estilo E200 a E228, u otros aditivitos del estilo E150b y E150e.

Altramuces: Se debe prestar especial cuidado en los productos sin gluten, ya que los ingredientes derivados del altramuz son buenos sustitutos de las harinas con gluten. Su harina se usa en muchos casos para hacer pan y bollería industrial, sustitutos del café, aceite e incluso paté.

Lo bueno es que en Bálamo puedes estar tranquilo, ya que en cada plato indicamos su composición para que todos podamos disfrutar de la buena gastronomía.

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