Los percebes son una de las señas de identidad de las rías gallegas, un marisco que no es especialmente bonito, pero tiene un sabor intenso y delicioso, lo que hace que estos crustáceos tengan un gran número de fans. Entre estos adeptos, se encontró el gran biólogo Charles Darwin. No sabemos si los comía muy a menudo, pero durante años se dedicó a estudiarlos con resultados muy interesantes. Hoy os contamos la historia de Darwin y los percebes, ¡vamos allá!

El mundo del marisco está lleno de pequeñas curiosidades, como esta parte de la historia de la biología que no es tan conocida. Durante años, una de las grandes obsesiones de Darwin fueron los percebes. Aún se conservan en algunos archivos las muestras de los más de 10.000 percebes que el naturista estudió para poder comprender la evolución de este misterioso crustáceo. Para obtener esta cantidad de muestras, Darwin se puso en contacto con investigadores de todo el mundo y les pidió que les mandara percebes de todos los lugares que pudieran. (A nosotros también nos gustaría hacer esto, pero para hervirlos y comer percebes durante horas…)

¿Y los resultados de este estudio? Nada más y nada menos que el comienzo de la Teoría de la Evolución. Así es, no todo iban a ser monos. Durante años, los percebes navegan sin rumbo por el mar hasta que encuentran una roca donde asentarse y a la que pegarse para pasar el resto de su vida. Tras analizarlos y estudiarlos durante años, Darwin pudo trazar las líneas principales de cómo los seres vivos tienen la capacidad de evolucionar para poder adaptarse al medio.

Nosotros en biología no somos expertos, pero lo que sí que podemos deciros es que en nuestro stand de Take Away puedes llevarte a casa unos percebes de primera calidad.

Y si quieres visitar nuestro restaurante, haz tu reserva pinchando aquí.

<º))))>< Sigue nuestra estela ><((((º>