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Diferentes espacios

¡Un post de piratas!

Como dice el escritor Francisco Fernández: cuando algunos hombres se dieron cuenta de que podían viajar por el mar, se volvieron navegantes y cuando otros hombres se dieron cuenta de que podían asaltar a esos…

Como dice el escritor Francisco Fernández: cuando algunos hombres se dieron cuenta de que podían viajar por el mar, se volvieron navegantes y cuando otros hombres se dieron cuenta de que podían asaltar a esos navegantes, se volvieron piratas. La piratería es algo tan antiguo como las primeras embarcaciones. Ya en la Antigua Grecia, en la isla de Samos, Polícrates consiguió levantar un enorme palacio y coordinar una flota de más de cien naves de guerra con los que asaltar a otras embarcaciones que cargaban grandes riquezas.

Tiempo después, en las aguas del Mediterráneo apareció un joven del norte de África que surcó las aguas a sus anchas. Su nombre era Arudj, pero como nadie sabía pronunciarlo, ha trascendido a la Historia como Barbarroja. Este pirata atracó todo tipo de embarcaciones de mercaderes, aristócratas y hasta del mismísimo Papa hasta su derrota.

Más allá del Mare Nostrum también ha habido piratas. Los chinos, japoneses, los vikingos y los ingleses también han sido grandes protagonistas de emboscadas y asaltos en el mar. Para España, uno de los momentos donde la amenaza de la piratería fue más fuerte, se dio al inicio de las rutas marítimas entre España y las Américas, al poco del viaje de Cristóbal Colón. Mientras los grandes y poderosos jefes españoles querían traer a la península el oro y la plata del sur de América, los piratas se lo ponían un poco difícil y en muchas ocasiones ni para unos ni para otros, los barcos acababan en el fondo del mar con todo el botín sumergido en las profundidades del océano.

Con el tiempo la piratería fue perdiendo el pulso y dejó de ser una verdadera amenaza para los reinos e imperios, que pudieron reforzar sus flotas y la seguridad de sus rutas. A día de hoy aún existes numerosos piratas en todo el mundo, especialmente en las costas de África, donde causan verdaderos estragos y son un problema para una población que no puede comercializar con normalidad.

En Bálamo nos parecen muy curiosas las historias de los piratas, ¡aunque para nuestros reservados preferimos navegantes más honrados!

Haz click aquí para reservar una mesa con nosotros.

¡Un post de piratas!

Como dice el escritor Francisco Fernández: cuando algunos hombres se dieron cuenta de que podían viajar por el mar, se volvieron navegantes y cuando otros hombres se dieron cuenta de que podían asaltar a esos navegantes, se volvieron piratas. La piratería es algo tan antiguo como las primeras embarcaciones. Ya en la Antigua Grecia, en la isla de Samos, Polícrates consiguió levantar un enorme palacio y coordinar una flota de más de cien naves de guerra con los que asaltar a otras embarcaciones que cargaban grandes riquezas.

Como dice el escritor Francisco Fernández: cuando algunos hombres se dieron cuenta de que podían viajar por el mar, se volvieron navegantes y cuando otros hombres se dieron cuenta de que podían asaltar a esos navegantes, se volvieron piratas. La piratería es algo tan antiguo como las primeras embarcaciones. Ya en la Antigua Grecia, en la isla de Samos, Polícrates consiguió levantar un enorme palacio y coordinar una flota de más de cien naves de guerra con los que asaltar a otras embarcaciones que cargaban grandes riquezas.

Tiempo después, en las aguas del Mediterráneo apareció un joven del norte de África que surcó las aguas a sus anchas. Su nombre era Arudj, pero como nadie sabía pronunciarlo, ha trascendido a la Historia como Barbarroja. Este pirata atracó todo tipo de embarcaciones de mercaderes, aristócratas y hasta del mismísimo Papa hasta su derrota.

Más allá del Mare Nostrum también ha habido piratas. Los chinos, japoneses, los vikingos y los ingleses también han sido grandes protagonistas de emboscadas y asaltos en el mar. Para España, uno de los momentos donde la amenaza de la piratería fue más fuerte, se dio al inicio de las rutas marítimas entre España y las Américas, al poco del viaje de Cristóbal Colón. Mientras los grandes y poderosos jefes españoles querían traer a la península el oro y la plata del sur de América, los piratas se lo ponían un poco difícil y en muchas ocasiones ni para unos ni para otros, los barcos acababan en el fondo del mar con todo el botín sumergido en las profundidades del océano.

Con el tiempo la piratería fue perdiendo el pulso y dejó de ser una verdadera amenaza para los reinos e imperios, que pudieron reforzar sus flotas y la seguridad de sus rutas. A día de hoy aún existes numerosos piratas en todo el mundo, especialmente en las costas de África, donde causan verdaderos estragos y son un problema para una población que no puede comercializar con normalidad.

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Horario:
De lunes a domingo 12:00 a 02:00
Apertura cocina 13:00
Calle Cooperación 11, 28922 Alcorcón Madrid.

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