¡Sabemos que os encanta tanto el vino como a nosotros! Así que, en el post de hoy, hemos decidido compartiros algunas curiosidades que seguro no conocíais y con las que ahora, podréis sorprender a vuestros amigos mientras disfrutáis de una copa, o dos.

1. El vino es la bebida más antigua: Así es, y aunque no se conocía exactamente como vino, se dice que las primeras bebidas de este tipo surgieron por pura casualidad, transformándose naturalmente el azúcar en alcohol. Una vez sucedido lo anterior, el método poco a poco se empezó a perfeccionar por los egipcios y, posterior a esto, los griegos lo difundieron en el Mediterráneo.

2. El vino tinto mejora la memoria: Diversos estudios han demostrado el hecho de que se alcanza un mejor funcionamiento del cerebro y se previene la demencia, a través de un consumo moderado de vino tinto. ¡Nosotros felices! ¿Y vosotros? Esto se debe puntualmente al resveratrol, un compuesto contenido en la piel de las uvas rojas, característico por sus antioxidantes y porque ayuda a prevenir las inflamaciones, por lo cual evita que las arterias se endurezcan y coagulen.

3. Existe un vino elaborado con uvas congeladas: ¿A que esta no te la esperabas? A este tipo de vino, proveniente del norte de Baviera, se le conoce como “Vino de Hielo”, por su elaboración a partir de uvas congeladas, característico por su alto contenido de azúcar, generando un sabor muy particular al combinarse con los sabores concentrados de fruta pura y sus altos niveles de acidez.

4. El mar es un gran aliado para conservar el vino: De hecho, es el medio perfecto para que envejezca un vino, por varias razones. La temperatura es estable, la presión es mayor, apenas hay luz, hay un absoluto silencio. Además, gracias a la ausencia de intercambio de oxígeno a través del tapón, el envejecimiento es más lento. Existen antiguas botellas de naufragios en perfectas condiciones, y existen bodegas submarinas.

5. El vino puede entrar en “shock”: ¡Increíble pero cierto! Y porque no queremos que entréis en shock vosotros con esta curiosidad, os contamos de qué va. La botella puede llegar a sufrir de una enfermedad también conocida en inglés como bottle-shock y bottle-sickness, que básicamente es una condición temporal de los vinos cuando estos llegan a perder sus cualidades más características e incluso sus aromas. Sin embargo, no quiere decir que se estropeen y que no podáis beber esta botella nunca, ya que justamente se trata de una condición transitoria, por lo que, transcurridos unos días, desaparece y sus propiedades vuelven a la normalidad.

6. “Que no te la den con queso”: la conocida y usada frase que se traduce en “que no te engañen”, se vincula al vino justamente por las capacidades que posee un queso fuerte al lograr engañar a los sentidos escondiendo los defectos de un mal vino. Sin embargo, esto no quiere decir que esta unión no vaya de maravilla, al contrario. Si queréis parecer todos unos expertos, recordad que cuanto más pique el queso más dulce debe ser el vino, que los quesos blandos de intenso sabor van con el blanco y que, los quesos duros de sabor suave, van con el tinto.

Y ahora que os hemos hecho un poquito más expertos en la historia, las bondades y las cualidades del vino, es vuestro turno de iros por una copa, descubrir por vosotros mismos alguna nueva curiosidad y compartírosla en los comentarios.

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