Hoy tenemos el placer de conocer Rui Costa, el responsable de que Bálamo sea hoy en día, uno de los restaurantes más grandes y bonitos de Madrid. Una impresionante obra arquitectónica que tiene en total 4200m2 en los que Rui Costa ha recreado un auténtico pulmón verde.

Con tu larga trayectoria como Arquitecto ¿qué ha supuesto para ti tanto a nivel personal como profesional diseñar este enorme espacio arquitectónico?

Si bien habíamos realizado mas de 100 proyectos de restaurantes y hoteles, este fue uno de los retos mas exigentes y ha constituido un gran desafío.

Bálamo es un restaurante con diversos espacios. Cada uno tiene una identidad propia muy definida, pero a la vez todos tienen un toque común. ¿Cuál es el secreto para conseguir esa uniformidad tan característica?

En un espacio de mas de 4.000 m2 dedicado a un solo restaurante, la gran dificultad es crear un local que no se parezca a un comedor masificado. Para eso hemos elaborado una planificación de espacios con distintos ambientes, conectados entre sí, cada uno con un valor exclusivo. También es imprescindible el manejo de la iluminación, tanto natural como artificial.

Para el cliente que viene a almorzar de día y repite otra vez para cenar, se encuentra dos restaurantes completamente distintos. Una iluminación experta, puede transformar totalmente el mismo espacio, crear un ambiente mas íntimo, más teatral.

El secreto reside en empezar el proyecto por la creación de un “catálogo” de sensaciones y emociones, solamente después, materializarlo con elementos concretos, como la unificación de materiales y tonos para los suelos, variación de alturas en cada espacio, creación de contraste de colores oscuros y claros, espacios abiertos o mas reservados, etc.

Todos los espacios arquitectónicos interactúan con el ser humano de una u otra forma. Bálamo es un buen ejemplo de esto, ya que deja ver todo su interior, desde su enorme escaparate, los árboles del jardín interior, sus distintos niveles unidos por múltiples escaleras, el movimiento mecánico del ascensor transparente, la gran pantalla de vídeo, el espectacular botellero colgante con más de 1000 botellas…

Como hemos podido comprobar eres un gran defensor de la arquitectura sostenible y de los entornos saludables. Hablemos ahora de la joya de la corona de este restaurante: el jardín vertical interior, actualmente el más grande de toda Europa. ¿Cómo surgió la idea de incluir este espacio verde de grandes dimensiones en el salón principal?

Venimos de vivir una experiencia extraordinaria trabajando los últimos 6 años en los países árabes. Ahí las condiciones climáticas son extremas, el agua es un bien escaso y la vegetación difícil de mantener. Quizás por ello la consciencia ecológica y la arquitectura sostenible en estos entornos, es un valor en alza. Hemos producido mas de 1 millón de m2 en edificaciones de todo tipo, y en todos ellos hemos desarrollado distintos espacios exteriores e interiores de gran valor sostenible.

Sentados al lado de este impresionante jardín vertical, de más de 10 metros de altura, respiramos mejor, hay más oxígeno, nos sentimos como en medio de la naturaleza.

Como profesional, ¿cuáles son para ti los requisitos principales para que una obra sea exitosa?

Sin duda… un buen cliente.

¿Cuál es el espacio que más te gusta de Bálamo?

Como habéis dicho anteriormente… el jardín vertical es la joya de la corona.

¿Qué sentiste cuando viste por fin acabado el restaurante?

Lo que sentimos siempre que acabamos una obra que se ha vivido intensamente, es una emoción doble; por un lado, el orgullo de padre, y por otro, la pena de que se haya acabado,

Por último, ¿has podido probar nuestra carta?, ¿tu plato favorito?

El pulpo y las filloas están insuperables.