Entre nuestros clientes y amigos, siempre triunfa una rica tapa o plato de buen jamón ibérico. Ya sea a la hora del aperitivo o para ir abriendo boca antes de una comida o cena. Y es que el jamón es un valor seguro de la gastronomía española.

En nuestra carta encontrarás dos tipos de jamón: el ibérico de cebo de campo y el ibérico de bellota.

Como información general, comentaros que existen cuatro tipos de jamones: tres de jamón ibérico, el de bellota, el de cebo de campo y el de cebo, y el jamón serrano. Además, el jamón ibérico se divide en dos tipos, dependiendo de la raza: una que es 100% ibérico y otra que es 50% de ibérico puro con cruce de otras razas.

¿Cómo distinguir el jamón ibérico?

Las claves para diferenciar un buen jamón ibérico son sencillas. Lo primero es saber si lo que queremos degustar es un jamón serrano o un jamón ibérico. Esta decisión en Bálamo no es complicada ya que, como sabéis, solo trabajamos con los mejores productos del mercado, y en nuestra carta solo tenemos jamón ibérico de cebo de campo y jamón ibérico de bellota.

Una vez despejado este punto, estas son las claves que tenéis que tener en cuenta a la hora de pedir y disfrutar de un buen jamón ibérico:

  • Las pezuñas de los cerdos ibéricos son de color negro y son cerradas, ya que son animales que pasan mucho tiempo en las montaneras y el terreno donde viven suele ser un terreno blando.
  • Un buen jamón ibérico es delgado, con caña larga y estrecha.
  • El color de la carne de un jamón ibérico es rosado, pero no uniforme, tiene motas blancas y algunas más oscuras. Esto es debido a sus tejidos grasos en los que hay una flora micótica con tonos blancos, verdes, grises o azules.
  • La grasa del jamón ibérico tiene una textura flexible debido a su alto contenido en ácido oleico. Si la grasa se presenta dura o compacta, es una prueba de que el cerdo ha sido alimentado con pienso.
  • El tiempo de curación en los jamones ibéricos suele estar entre los 20 y 23 meses y en los ibéricos de bellota entre los 30-36 meses. Cuanto más tiempo de curación, mayor armonía tendrá el jamón. La fecha de inicio de curación suele estar grabada en la cara externa del jamón.
  • La alimentación del cerdo: en los ibéricos de cebo de campo los cerdos son criados en libertad entre bosques de encinas y su alimentación se suplementa con legumbres, cereales y algo de pienso. En los ibéricos de bellota han pasado al menos por una montanera, es decir se han criado en libertad y se han alimentado con bellotas y hierba. Y en los ibéricos de cebo se han criado alimentados con piensos y normalmente en ganadería intensiva.
  • La genética dice mucho. Cada raza tiene sus propias peculiaridades que les confiere un sabor diferente a cada producto derivado de ellos. Y todo es porque la raza ibérica tiene en sus genes una peculiaridad que les hace trabajar la grasa de forma diferente lo que les da unas características únicas.

¿Abrimos boca con un buen jamón ibérico?

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