Es cierto que para algunos el comer ostras significa pegar un sorbo de agua de mar, pero para otros, es sencillamente uno de los bocados más exquisitos. Así que ames o no a este molusco, en nuestro post de hoy es el protagonista, de la mano de unas cuantas curiosidades que seguramente no conocías.

¡A la marcha capitán!

  • Ostras afrodisíacas: así es, lees bien, son un marisco afrodisíaco y ya en la época de los romanos, eran consideradas un estimulante.
  • Pequeñitas, pero: una sola ostra puede llegar a filtrar más de 200 litros de agua del mar en tan solo 24 horas.
  • Cubren de nácar cualquier elemento que penetre la concha y represente un peligro, dando así origen a las perlas.
  • A diferencia de otros moluscos, el tamaño de su cerebro es mucho más pequeño que el tamaño de sus ojos.
  • Mucho hierro, sí señor: 100 gramos de ostras contienen el mismo contenido de hierro que 100 gramos de hígado de vacuno.
  • Su reproducción, bastante particular: la ostra plana cambia de sexo cada año. El resto de las especies de ostras mantienen su sexo de nacimiento durante toda su vida. La ostra (hembra) expulsa sus huevos en el agua y deja que la corriente los arrastre y será el macho el que los fecunde expulsando los espermatozoides sobre los huevos.
  • Son buenas para el corazón: al ser un marisco rico en ácidos grasos y omega, resultan ideales para cuidar el sistema cardiovascular y prevenir enfermedades de este tipo.
  • Son buenas para el cabello y las uñas: sí, su consumo tiene estos efectos al ser rica en proteínas como la elastina, previniendo arrugas y flacidez, y ayudando a tener uñas y cabello más resistentes y brillantes.

¿Ya te sabías alguna de estas curiosidades? A nosotros nos encanta compartir curiosidades de nuestros platos favoritos, así que si te sabes alguna que no esté aquí, cuéntanos en los comentarios.

Ah! Y No te puedes ir de Bálamo sin probar las deliciosas ostras.